Planificación de sesiones
Planificar la semana: sesiones cortas y progresión realista
Cómo armar un plan de entrenamiento para jugadores amateur
Publicado el 14 de marzo de 2025 · Lectura de 6 minutos
La mayoría de los jugadores amateur no fallan por falta de ganas, sino por falta de orden. Se anotan en tres actividades distintas, entrenan cuatro horas el sábado y después desaparecen diez días porque el cuerpo no aguanta. El resultado es siempre el mismo: la técnica se desarma, la coordinación se enfría y la sensación al bate vuelve al punto de partida.
Un plan semanal sostenible no necesita más horas. Necesita tres bloques claros, separados por al menos un día de recuperación, y una carga que puedas repetir durante ocho o diez semanas seguidas sin lesionarte ni abandonar. Lo que sigue es un esquema que usamos con jugadores que trabajan o estudian y solo disponen de dos o tres tardes libres.
Bloque 1: técnica de swing
Es el bloque que más se descuida cuando hay poco tiempo, y sin embargo el que más rinde. Una sesión de cuarenta minutos con bate de práctica, red o pared y foco en un solo ajuste (por ejemplo, no abrir la cadera antes de tiempo) vale más que dos horas de bateo libre sin objetivo. Conviene ubicarlo al inicio de la semana, cuando la cabeza está fresca y el cuerpo todavía no acumuló fatiga.
Bloque 2: coordinación y reacción
Acá entran las rutinas con pelotas de distintos tamaños, lanzamientos cortos y ejercicios de lectura de trayectoria. Veinte minutos alcanzan si la intensidad es real. La clave es variar la velocidad y la distancia, no acumular repeticiones idénticas. Si estás retomando después de una pausa, empezá con pelotas de tenis y subí de a poco.
Bloque 3: trabajo físico general
Fuerza de piernas, core y movilidad de hombros. No hace falta gimnasio: sentadillas, estocadas, planchas y bandas elásticas cubren lo necesario para sostener el swing durante un partido completo. Dejalo para el día más alejado del bloque técnico, así no llegás con las piernas cargadas a la sesión de bate.
Cómo distribuir la carga
Con tres días disponibles, la distribución más simple es: técnica el lunes, físico el miércoles, coordinación el viernes. Con dos días, juntá técnica y coordinación en una sola sesión de una hora y dejá el físico para el fin de semana. Lo importante es que entre sesiones haya al menos un día sin impacto y que la semana tenga un día de descanso completo.
Señales para bajar la intensidad
El plan no es rígido. Si al tercer día notás que el swing se acorta, que llegás tarde a la pelota o que te cuesta dormir, no es momento de sumar volumen: es momento de recortar. Dolor en el codo, hombro cargado o falta de reflejos son avisos claros. Bajar una sesión a la mitad durante una semana suele ser suficiente para volver al ritmo.
El descanso también entrena
La mejora no ocurre durante la sesión, ocurre en la recuperación. Dormir bien, hidratarse y dejar pasar veinticuatro horas entre bloques exigentes es parte del plan, no un lujo. Los jugadores que sostienen la progresión durante meses son los que respetan esa parte tanto como el trabajo con el bate.