Técnicas
Ajustes de pies, cadera y hombros para amateurs
Publicado el 14 de marzo · Lectura de 6 minutos
La postura inicial no es una pose para la foto: es la posición desde la que vas a decidir si tirás el swing o no. Si los pies quedan mal ubicados o el peso se va demasiado atrás, el cuerpo reacciona tarde y el bate llega al punto de contacto sin fuerza real. En jugadores que entrenan dos o tres veces por semana, corregir esto rinde más que sumar horas de práctica.
Una base cómoda arranca con los pies un poco más anchos que los hombros. Ni tan juntos que te obliguen a girar de golpe, ni tan abiertos que te dejen sin movilidad de cadera. El peso debería caer sobre la parte media del pie, con una leve inclinación hacia adelante. Si sentís que estás parado sobre los talones, ya perdiste tiempo de reacción antes de que salga el lanzamiento.
Las manos van cerca del hombro trasero, con los codos flexionados y sin tensión. Los hombros, relajados y alineados con la dirección del lanzador. Un error frecuente es abrir la cadera antes de tiempo: el torso gira, el bate sale largo y el contacto queda débil. La corrección es simple: mantené la cadera cerrada hasta que el pie delantero toque el suelo, y recién ahí liberá el giro.
Estos ajustes se trabajan mejor en tandas cortas dentro de la caja de bateo. Diez minutos de postura consciente antes de la práctica libre cambian bastante la sensación al batear.